miércoles, 9 de marzo de 2011

El día del gato de mermelada

Llevo horas intentando procesarlo. Pero está ahí. No me lo estoy inventando. Esta mañana, como cualquier otra, me estaba preparando el desayuno. Lo de todos los días: pan tostado, café, mantequilla y mermelada. Pero cuando escarbaba con la cuchara en el bote de mermelada de frambuesas, lo encontré. Pequeño y encarnado, con una textura suave y flexible, como de… plastilina. Sí, un diminuto gato de plastilina chapoteaba en el fondo del tarro de mermelada.

Le ayudé a salir con la punta de la cuchara y le puse entre mis tostadas. No dejaba de relamerse sus patitas mientras maullaba de satisfacción. Aún sigo observándolo… Y creo que me lo voy a quedar.

4 comentarios:

  1. oh, síiiiiiiiiii!! seguro que ese gatito no me da alergia!! quédatelo, quiero conocerlo la próxima vez que vaya a tu casa!!

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  2. Pero bueno! eso es una cerdada Cloe! Denuncia a Mermeladas Helios!

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  3. yo también voto por que te lo quedes!

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